Rays of The Harmonist On-Line Edition
śrī śrī guru gaurāṅga jayataḥ!


Año 1, número 4. Edición especial Amāvasyā
Publicado: 4 de mayo del 2019 y
el 25 de abril del 2025


Dedicated to
nitya-līlā praviṣṭa oṁ viṣṇupāda

Śrī Śrīmad Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja


Inspired by and under the guidance of

Śrī Śrīmad Bhaktivedānta Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja

Celebrando Akṣaya-tṛtīya

por Śrī Śrīmad
Bhaktivedānta Nārāyaṇa Gosvāmī Māhārāja
 

Gurudeva smiling

El 18 de abril de 1961, día de Akṣaya-tṛtīya, Śrīla Gurudeva —Śrī Śrīmad Bhaktivedānta Nārāyaṇa Gosavami Mahārāja— pronunció un discurso en el Mahārāṣṭra Maṇḍala de Mathurā. Se tomaron notas de su conferencia, que posteriormente se publicaron en la Śrī Bhāgavata-patrikā, año 6, número 12, bajo los auspicios de Śrīla Gurudeva. A continuación, se incluyen extractos de dicho discurso.

El 18 de abril [de 1961], en el principal centro de prédica del Śrī Gauḍīya Vedānta Samiti [en esta zona] —Śrī Keśavajī Gauḍīya Maṭha, Mathurā— se celebró el Akṣaya Tṛtīya con gran pompa. Fue precisamente en Akṣaya-tṛtīya cuando se fundó la Samiti. En esta ocasión, por invitación especial del Mahārāṣṭra Maṇḍala de Mathurā, Śrīmad Bhaktivedānta Nārāyaṇa Mahārāja, editor de la Śrī Bhāgavata-patrikā, llegó allí con los brahmācārīs del Maṭha. Tras el saṅkīrtana a cargo del grupo de kīrtana del Maṭha, Svāmījī [Śrīla Gurudeva] pronunció un discurso conciso e inspirador sobre Akṣaya Tṛtīya. Expuso varios argumentos por los que Akṣaya Tṛtīya es una ocasión tan gloriosa.

“Es precisamente en este día cuando Bhagavān reinicia el Satya-yuga tras destruir a los ateos [los llamados] budistas en Su encarnación como Kalki. Según ciertos compiladores de las escrituras, el Treta-yuga también comienza en este día auspicioso. Este es el primer día en que se inició el yajña (sacrificio del fuego sagrado) tal y como lo proponen los tres Vedas. En este día, el śaktyāveśa-avatāra (encarnación investida de poder) de Bhagavān, Paraśurāma, también hizo su auspiciosa aparición. Veintiuna veces erradicó de la Tierra a las sociedades hostiles hacia Bhagavān y Sus bhaktas, con el fin de establecer una sociedad dhārmika (espiritualmente iluminada).

Hoy es también el día auspicioso en que el emperador de Bhārata (la antigua India), Bhagīratha, mediante su incansable adoración, complació a Bhagavatī Bhagīrathī (Gaṅgājī), quien más tarde hizo su aparición en Bhārata-bhūmī, haciendo así que esta tierra fuera plenamente purificada. Hoy es el día en que se abren de nuevo las puertas del templo del Señor Śrī Śrī Badri-nārāyaṇa [en el Himalaya]. Y es también el día (en Śrī Purī-dhāma) en que se celebra con gran pompa el festival Candana-yātrā de Śrī Kṛṣṇa.

Por lo tanto, al examinar los Purāṇas y los Itihāsas (historias antiguas), aprendemos que hoy es un día de revolución espiritual. Hoy es el día en que la sociedad irreligiosa, atea, corrupta y totalmente materialista de este mundo fue desarraigada, y en su lugar se sentaron las bases de una sociedad religiosa, teísta y espiritual. Una sociedad totalmente materialista provoca la destrucción del mundo, mientras que una sociedad religiosa con una fe firme en Bhagavān es la piedra angular de la paz en este mundo”.

El venerado editor [de la Śrī Bhāgavata-patrikā] comenzó entonces a explicar cómo la mayoría de las personas, enamoradas de la cultura occidental, creen que Rusia y Estados Unidos han conducido al mundo a una nueva era divina al enviar a la humanidad al espacio exterior. Y que, como resultado, la sociedad actual avanza hacia el paso definitivo del progreso.

“Pero yo pregunto lo siguiente: aunque no hay duda de que se están produciendo avances maravillosamente milagrosos en la ciencia, ¿Han resuelto el problema de la falta de paz mundial? ¿No se ha visto empeorado el problema de proporcionar alimentos a los hambrientos? ¿Se ha resuelto la escasez de alimentos y ropa? ¿Está siquiera en proceso de resolverse? ¿Se ha reducido el problema de las enfermedades? ¿O no es cierto que está aumentando y adoptando formas más terribles? ¿No se nos plantean, cada vez más y de diferentes maneras, los complejos problemas de este mundo —corrupción, inmoralidad, suicidio, redes de estafa, robo, regionalismo, prejuicios lingüísticos, racismo, desobediencia civil y protestas inútiles, etc.? ¿No se están volviendo estos problemas cada día más complejos? ¿Acaso los problemas derivados de los trágicos y vergonzosos acontecimientos en lugares como el Congo, el Tíbet, Japón, Corea y Suez no han desprestigiado a quienes se han jactado del progreso en el mundo? ¿Es la violencia y la tortura arbitraria que se ejerce contra las aves y las bestias, las formas de vida inocentes del mundo, un ejemplo de igualdad y amor universal en esta supuesta era científica? ¡Qué vergüenza para este progreso materialista falso y bárbaro, y sus héroes!

El hecho es que los científicos materialistas de hoy pueden decir lo que quieran, pero, como demuestran sus acciones, consideran el cuerpo compuesto de los cinco elementos como el «yo» [el ser], y se esfuerzan denodadamente por hacer inmortal este cuerpo temporal y proporcionarle tanta felicidad como sea posible. No aceptan a las aves y a los animales como habitantes [legítimos] del mundo; los consideran meramente como alimento y diversión para los humanos.

Los filósofos, eruditos y sabios de la India antigua, aunque eran plenamente capaces [de lograr avances tecnológicos], impusieron deliberadamente un freno firme al progreso material. No consideraban que este cuerpo material fuera el «yo», sino la conciencia infinitesimal situada en su interior, el alma, que forma parte integrante de la suma total de la conciencia, Īśvara [Dios].

Nuestros filósofos indios eran científicos familiarizados con la verdad del alma. Centraron toda su atención en cómo el alma infinitesimal —que, por alguna razón, se alejó de Bhagavān y quedó atrapada en un ciclo de nacimientos y muertes repetidos en el océano de la existencia material, incurriendo así en un dolor y un sufrimiento espantosos— podría escapar para siempre de esta situación y alcanzar la felicidad y la paz eternas. Al mismo tiempo, no se oponían a las actividades que mantienen este cuerpo humano feliz y sano, lo cual es una ayuda indispensable para alcanzar el conocimiento espiritual.

También eran muy avanzados en la ciencia mundana. Hace muchos millones de años, Rāvaṇa, Meghanāda y otros vagaban por todas partes, de arriba abajo por todo este universo, sin la ayuda de ningún vehículo, avión o cohete. Agastya Muni bebió toda el agua de los siete océanos en un solo puñado. Mahaṛṣī Veda-Vyāsa podía engendrar hijos con solo su mirada. Śukrācārya revivió repetidamente a los asuras mediante el poder del mantra cuando estos caían muertos en batalla.

La ciencia actual no es nada comparada con la ciencia de hace tantos millones de años. Por otra parte, aquellas personas [los filósofos, eruditos y sabios de la antigua India] mantuvieron a raya la ciencia material. Por eso, en la cultura antigua, a aquellos que querían suprimir el interés espiritual y promover una mayor prosperidad mundana, como Rāvaṇa, Meghanāda, Hiraṇyakaśipu, Maya-Dānava y otros, se les denomina asuras (demonios).

Nuestros antepasados sabían bien que si el progreso fuera solo material, desprovisto de fe en el Señor y de valores espirituales, los intereses espirituales sin duda quedarían relegados. Con ello, la destrucción sería inevitable. Por lo tanto, valoraban la vida sencilla y el pensamiento elevado, y se esforzaban por liberar a todas las entidades vivientes del ciclo de nacimiento y muerte y establecerlas en el verdadero servicio eterno a Bhagavān.

Si queremos salvar este mundo de la destrucción, entonces, en este día santificado, de manera unida, debemos desechar el estado actual de la sociedad, que se muestra reacia hacia Bhagavān. Debemos comprometernos a restablecer una sociedad religiosa que esté arraigada en la ciencia espiritual de nuestra cultura ancestral. Solo entonces será posible que el mundo entero alcance la verdadera paz y felicidad”.

Traducido de la Śrī Bhāgavata-patrikā
Año 6 (1961). Núm 12
por el equipo de Rays of The Harmonist

Traducción del inglés: Indirā dāsī
Corrección de pruebas: Ānjali dāsī

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