Amavasya
Publicado: 27 de abril del 2025
Dedicado a
nitya-līlā praviṣṭa oṁ viṣṇupāda
Śrī Śrīmad Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja
Inspirado por y bajo la guía de
Śrī Śrīmad Bhaktivedānta Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja
Revelaciones acerca de la separación de un vaiṣṇava
presentadas en el día de su sagrada aparición
Discípulo de Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja
y antiguo Ācārya del Śrī Sārasvata Gauḍīya Āsana y Mission
Śrī Śrīmad Bhakti Rañjana Sāgara Gosvāmī Mahārāja
Con gran pesar les informamos que el sábado 31 de agosto de 2024, en el Trayodaśī de la quincena oscura del mes de Bhādra, a las 3:15 a. m., el conocido y siempre dedicado sirviente de Śrī Guru y los Vaiṣṇavas, antiguo ācārya de Śrī Sārasvata Gauḍīya Āsana y Misión, Tridaṇḍī Svāmī Śrīmad Bhakti Rañjana Sāgara Gosvāmī Mahārāja, a la edad aproximada de 94 años, entró en el servicio eterno de Śrī Śrī Rādhā Dayita Prāṇajī en el Śrī Sārasvata Gauḍīya Āsana Maṭha de Calcuta. Fue receptor de la misericordia y refugiado a los pies de loto de un maestro muy venerable de nuestro guru-varga, nitya-līlā-praviṣṭa oṁ viṣṇupāda aṣṭottara -śata-śrī Śrīmad Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja, quien fue asociado de jagad-guru Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura Prabhupāda y un estimado luminario del cielo Sārasvata Gauḍīya, autor de profundos comentarios sobre los tres prasthānas —Śruti (Upaniṣads), Smṛti (Bhagavad-gītā) y Nyāya (Brahma-sūtra)—, los fundamentos escriturales del Vedānta.
Nacimiento, infancia y educación
Śrī Śrīmad Bhakti Rañjana Sāgara Gosvāmī Mahārāja apareció el 26 de abril de 1930, correspondiente al tithi Amāvasyā en el mes de Vaiśākha. Este tithi también marca el auspicioso día del nacimiento de Śrīla Gadādhara Paṇḍita, un eterno asociado de Śrī Gaurāṅga Mahāprabhu, y el auspicioso día del nacimiento de Śrīla Śukadeva Gosvāmī. Śrīla Mahārāja apareció en la aldea de Koṇā, situada en Taintul-talā, en el distrito de Howrah, en Bengala Occidental. Sus padres eran Śrīmatī Lakṣmī Rāṇī Ghoṣa y Śrī Manamatha Ghoṣa, y él era el tercero de sus nueve hijos. Le pusieron el nombre de Nirmala Ghoṣa. Aunque sus padres no eran vaiṣṇavas, tenían una fe especial en Bhagavān.
Desde su infancia, Nirmala Ghoṣa solía acompañar a su padre a todas las ceremonias religiosas de la aldea y participaba en los bhajanas y kīrtanas con gran entusiasmo. Su hermano mayor, Nitāi Ghoṣa, era médico del gobierno en el State Insurance Scheme Trust. Cuando crecieron, los dos hermanos abrieron una clínica en un lugar llamado Liluā. Nitāi Ghoṣa trataba a los pacientes y Nirmal Ghoṣa trabajaba como farmacéutico, dispensando los medicamentos. Durante su infancia, Nirmala Ghoṣa se centró exclusivamente en sus estudios y, en 1949, aprobó el 12º curso. Todos los días tocaba los pies de sus padres y seguía todas sus instrucciones. Si su padre le regañaba, él se limitaba a quedarse allí en silencio. De este modo, su vida fue ejemplar desde una edad temprana.
Primer encuentro con su maestro espiritual y partida de su hogar
El phūphā (marido de la hermana de su padre, su tío) y la būājī (hermana de su padre, su tía) de Śrī Nirmala Ghoṣa vivían en Bahela, Calcuta, y ambos habían aceptado el refugio de los pies de loto de Śrī Śrīmad Bhakti Viveka Bhāratī Gosvāmī Mahārāja, un asociado de Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura Prabhupāda. En su casa se realizaban regularmente kīrtana y otras actividades devocionales.
Una vez, en el año 1950, Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja visitó su casa con el fin de predicar. [Es bien sabido que durante la presencia manifiesta de Śrīla Prabhupāda, Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja siempre permaneció bajo el anugatya de su hermano mayor Śrī Śrīmad Bhakti Viveka Bhāratī Gosvāmī Mahārāja. Tras la desaparición de Śrīla Prabhupāda, juntos fundaron Śrī Sārasvata Gauḍīya Āsana y Misión en 1945, para predicar el mensaje de Śrīla Prabhupāda]. Su būājī siempre llamaba a Nirmala Ghoṣa para que escuchara el kathā, pero debido a su atareada agenda preparando medicinas en la clínica, no podía asistir.
Sin embargo, en una ocasión fue a la casa de su būājī con su padre y, por primera vez, tuvo darśana de Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja. Śrīla Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja inmediatamente habló un hari-kathā dirigido directamente a él, diciendo que si una persona obtiene un título mundano, ese título no le acompañará a su próxima vida, sino que permanecerá en este mundo, pero si una persona realiza incluso un poco de bhakti en esta vida, el Señor no deja que sea en vano, y le acompaña a su próxima vida. Nehābhikrama-nāśo ’sti, pratyavāyo na vidyate / sv-alpam apy asya dharmasya, trāyate mahato bhayāt: Los esfuerzos en el camino del bhakti-yoga no son infructuosos ni están sujetos a ninguna pérdida. Incluso un pequeño progreso libera a uno del gran temor que representa este mundo material (Bhagavad-gītā 2.40). En el próximo nacimiento, la vida devocional de uno se reanuda desde donde se quedó. Pero si uno se convierte en médico o ingeniero en esta vida, entonces, en su próximo nacimiento, tendrá que comenzar sus estudios desde cero. Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja recitó entonces un verso de un kīrtana de Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura: «Jaḓa vidyā ĵato māyāra vaibhava tomāra bhajane bādhā, moha janmiyā anitya saṁsāre jīvake karaye gādhā — El conocimiento material de este mundo es conocimiento nacido de la energía ilusoria (māyā) de Bhagavān. Crea obstáculos en el servicio devocional y convierte en un necio a la jīva eterna al aumentar su enamoramiento por este mundo temporal».
Al escuchar este verso, Nirmala Ghoṣa se sintió profundamente conmovido y comenzó a visitar la casa de su tía todos los días en bicicleta, para escuchar hari-kathā. Escuchar regularmente a Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja le influyó profundamente y, como resultado, el día de Śiva-rātri de 1951, renunció a su hogar y se fue a vivir cerca de Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja en Śrī Sārasvata Gauḍīya Āsana y Mission Maṭha, en Hazra Road, Calcuta. Sus padres le visitaron varias veces para persuadirlo de que regresara a casa, pero él se mantuvo firme en su decisión de quedarse en el maṭha. Siguió estrictamente todas las reglas del maṭha, asistiendo a āratis, kīrtanas, hari-kathā, etc., y se mantuvo dedicado al maṭha-sevā.
Dīkṣā
Al ver la inclinación de Śrī Nirmala Ghoṣa por el servicio desinteresado, Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja le otorgó harināma y dīkṣā, en el auspicioso día de Śrī Nṛsiṁha Caturdaśī, en el mes de Vaiśākha, en el año 1952. Después del dīkṣā, su nombre pasó a ser Śrī Nityānanda dāsa Brahmacārī.
La gracia de la disciplina de su Śrī Gurudeva
Desde su etapa de brahmacārī, Śrī Nityānanda dāsa aceptó de todo corazón la disciplina de su gurudeva. Un día, algunos invitados vaiṣṇavas estaban visitando el maṭha, y Śrī Nityānanda dāsa los miraba hacia abajo desde el balcón. Śrīla Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja se dio cuenta de ello y le dijo enfadado: «¡Nityānanda, me ocuparé de esto ahora mismo!». Al día siguiente, Śrīla Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja mandó cubrir todo el balcón con una malla para que nadie pudiera mirar a los demás desde allá arriba. Pūjyapāda Sāgara Mahārāja observó esta conducta, tal como le había indicado su gurudeva, durante toda su vida.
En el año 1957, Śrīla Bhakti Śrīrupa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja expresó a Śrī Nityānanda Brahmacārī su deseo de otorgarle sannyāsa. Le preguntó: «Nityānanda, ¿serás capaz de seguir mis instrucciones correctamente o no?».
En ese momento, Nityānanda Brahmacārī no dijo ni sí ni no. Simplemente inclinó la cabeza y comenzó a llorar. ¿Por qué? Porque pensó: «Gurudeva me pregunta si seré capaz de seguir sus instrucciones correctamente o no; más bien, debería simplemente ordenármelo». Durante el resto de su vida, pūjyapāda Mahārāja lamentó su destino: «Mi Gurudeva me hizo esa pregunta porque no soy capaz de seguir correctamente sus instrucciones». A menudo lloraba por ello.
Una prueba de paciencia y tolerancia
Una vez, Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja envió a Śrī Nityānanda dāsa a comprar dulces, guirnaldas de flores y otros artículos para un festival. Śrī Nityānanda dāsa fue al mercado a pie y, cuando regresó con los artículos, Śrīla Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja le regañó delante de todos los presentes: «¿Dónde has ido? ¿Quién te ha pedido que vayas?». Le reprendió con dureza. Nityānanda dāsa no dijo nada; solo escuchó en silencio. Entonces, un devoto le preguntó a Śrīla Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja: «Mahārāja, usted mismo lo envió a traer los artículos del mercado, y él los ha traído. ¿Por qué le regaña?». Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja le respondió en voz baja: «Estoy poniendo a prueba su paciencia y tolerancia. Quiero ver si, en el futuro, será capaz de soportar críticas falsas y seguir cumpliendo con las responsabilidades que le he confiado. Si, en el futuro, ocupa algún puesto importante en el maṭha (como el de ācārya), debe poseer la cualidad esencial de tolerancia que se requiere para tal función».
En otra ocasión, Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja también puso a prueba la paciencia y la tolerancia de Śrī Nityānanda dāsa. Cada mañana, mientras permanecía en el maṭha de Calcuta de su gurudeva, Śrī Nityānanda dāsa salía a hacer bhikṣā (recolección de limosnas) y regresaba al mediodía. Llevaba un registro meticuloso de cada centavo que recogía y cada centavo que gastaba. Mientras Śrīla Bhakti Śrīrupa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja estuvo físicamente presente, los devotos a cargo de los tres maṭhas —Purī, Navadvīpa y Calcuta— le presentaban las cuentas anuales de sus respectivos maṭhas. Śrī Nityānanda dāsa se ocupaba personalmente de las cuentas del maṭha de Calcuta y las presentaba anualmente a su gurudeva.
Una vez, después de hacerlo, Śrīla Bhakti Śrīrupa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja lo llamó y le dijo: «Nityānanda, necesito que escribas una carta al responsable del maṭha de Purī». Śrīla Bhakti Śrīrupa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja procedió a dictarle la carta, en la que decía que, aunque el maṭha de Purī estaba bien gestionado, Nityānanda estaba administrando mal el dinero del maṭha de Calcuta y no estaba manejando las cosas adecuadamente. En otras palabras, Śrī Nityānanda dāsa tuvo que escribir personalmente una carta en la que él mismo era acusado falsamente de administrar mal los fondos y de ser incapaz de gestionar adecuadamente las operaciones del maṭha.
Este incidente demuestra su profunda tolerancia y humildad. No protestó ni planteó ninguna objeción. De esta manera, superó con éxito la prueba que le había impuesto su venerado gurudeva. En consecuencia, más tarde, Śrīla Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja eligió formalmente a pūjyapāda Sāgara Mahārāja como futuro ācārya (preceptor espiritual) de su maṭha y lo documentó personalmente.
Pūjyapāda Sāgara Mahārāja solía decir: «Un residente del maṭha debe ser tolerante. En la medida en que uno tiene la naturaleza de quejarse solo para satisfacer sus deseos egoístas, en esa medida es un avaiṣṇava. En otras palabras, esa persona está lejos de ser un vaiṣṇava».
Sannyāsa
Al observar su servicio responsable y dedicado, Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja confirió sannyāsa a Śrī Nityānanda dāsa Brahmacārī en el auspicioso día de Śrī Gaura Pūrṇimā en 1957 en Śrī Navadvīpa-dhāma. A partir de entonces se le conoció como Śrīmad Bhakti Rañjana Sāgara Mahārāja.
En su vejez, pūjyapāda Sāgara Mahārāja residía de vez en cuando en el maṭha de Purī. Un día, una procesión pasó por fuera del maṭha, realizando kīrtana. Pūjyapāda Mahārāja preguntó a su sevaka, quien le informó de que probablemente se trataba de un grupo vaiṣṇava que realizaba kīrtana para algún festival. El bhajana-kuṭī de pūjyapāda Sāgara Mahārāja estaba situado en el primer piso y tenía una ventana que daba a la calle. Cuando se enteró de que los vaiṣṇavas pasaban por allí realizando kīrtana, dijo: «Quiero bajar y tomar darśana de la procesión». El sevaka dijo: «¡Mahārāja! Abriré esta ventana y podrá tomar darśana desde aquí. Podrá ver toda la procesión». «¡No!», respondió Mahārāja. «Mi Gurudeva me prohibió mirar a los demás desde arriba».
Así que, incluso a la edad de 90 años, mantuvo una estricta adhesión a esta orden de su gurudeva y bajó las escaleras para tomar darśana de la procesión, ofreciendo sāṣṭāṅga praṇāma a todos los vaiṣṇavas.
Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja instruyó a pūjyapāda Sāgara Mahārāja para que recitara siempre el Śrī Caitanya-bhāgavata. Por lo tanto, recitaba constantemente el Caitanya-bhāgavata como si fuera su propia vida y memorizó todo el libro. Incluso en sus últimos días, pedía a sus devotos asistentes que recitaran el Caitanya-bhāgavata para él. Además, Śrīla Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja también le instruyó que cantara regularmente śaraṇāgati kīrtanas, y así, pūjyapāda Sāgara Mahārāja cantaba śaraṇāgati kīrtanas todos los días con gran devoción.
En los maṭhas de Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja existía una regla estricta según la cual nadie podía ir a ningún sitio sin su permiso, ni siquiera para tener darśana de Śrī Jagannātha Deva en el templo de Purī. Tras la desaparición de Śrīla Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja, si pūjyapāda Sāgara Mahārāja tenía que ir a algún sitio, siempre pedía permiso a los vaiṣṇavas del maṭha antes de marcharse.
El ideal de asistir a los tres āratis en el maṭha
Pūjyapāda Sāgara Mahārāja estableció un estándar ejemplar al asistir siempre a los tres āratis en el maṭha. Una vez, fue a asistir a un evento matutino fuera del maṭha. A su regreso, estaba tan agotado que tuvo que tomar una siesta. Su sevaka se dio cuenta de que estaba cansado y no lo despertó a tiempo para el ārati. Cuando pūjyapāda Mahārāja se despertó, el ārati había terminado y las puertas del templo estaban cerradas. Reprendió a su sevaka: «Eres mi mayor enemigo porque no me despertaste para el ārati».
Ese día, pūjyapāda Mahārāja se negó a aceptar el prasāda del mediodía. «Hoy no he podido tener darśana del ārati del mediodía», dijo. Su sevaka le rogó humildemente que tomara el prasāda: «Mahārāja, ¿qué importa si se ha perdido el ārati solo una vez? Por favor, tome el prasāda».
Pūjyapāda Mahārāja, ligeramente enfadado, respondió: «¿Qué importa? Śiva, Śuka y Nārada, abrumados por el amor divino, participan con entusiasmo en el ārati. Incluso Brahmā y otros semidioses dejan de lado todas sus obligaciones para asistir al ārati del Señor. ¿Qué trabajo tengo yo que sea más importante que el suyo? Residimos en el maṭha. Incluso la gente que vive fuera deja su trabajo y viene al maṭha para presenciar el ārati. ¿Cómo no vamos a estar presentes donde Lalitā, Viśākhā y otras sakhīs realizan el ārati de Rādhā y Kṛṣṇa y donde se encuentran los sentimientos devocionales de nuestro guru-varga?». Fiel a su palabra, no tomó prasāda.
Solo después de haber asistido al ārati del sandhyā (atardecer) tomaba Mahārāja el prasāda. Solía decir: «Debido a la vejez, ya soy incapaz de servir adecuadamente. Si además me pierdo el darśana del ārati, estaré cometiendo un suicidio espiritual».
Una vez, pūjyapāda Sāgara Mahārāja resbaló y cayó en el cuarto de baño, se fracturó el cuerpo en tres sitios. A pesar de tal malestar físico, acudió al darśana de śrī vigraha a la hora del ārati.
Su humildad
Una vez, un devoto acudió con uno de los hermanos espirituales de pūjyapāda Sāgara Mahārāja para recibir su darśana. El hermano espiritual presentó al devoto: «Mahārāja, este devoto ha venido a recibir su darśana». Cuando el devoto ofreció praṇāma a pūjyapāda Sāgara Mahārāja, Mahārāja le devolvió humildemente el praṇāma. A continuación, comenzó a hablar:
jagāi-mādhāi haite muĩ se pāpiṣṭha
purīṣera kīṭa haite muĩ se laghiṣṭha
mora nāma śune ĵei, tāra puṇya kṣaya
mora nāma laya ĵei, tāra pāpa haya
Śrī Caitanya-caritāmṛta (Ādi-līlā 5.205–206)
[Soy más pecador que Jagāi y Mādhāi y más insignificante que un gusano en las heces. Cualquiera que oiga mi nombre pierde toda su piedad, y cualquiera que pronuncie mi nombre incurre en pecado.]
Le dijo humildemente a su hermano espiritual: «Por lo tanto, no estoy cualificado para dar “darśana”. Solo Hari, Guru y los Vaiṣṇavas son verdaderamente capaces de dar darśana. Por favor, llévalo a recibir darśana de Mahāprabhu y Ṭhākurajī».
***
Saṅkhyā-pūrvaka-nāma-gāna-natibhi. Dondequiera que pūjyapāda Mahārāja viera a Hari, Guru, los Vaiṣṇavas, Tulasī o cualquier entidad sagrada, ofrecía sāṣṭāṅga daṇḍavat praṇāma. La mayoría de nosotros solemos ofrecer pañcāṅga praṇāma (inclinarnos con cinco partes del cuerpo), pero Mahārāja nunca dudaba en ofrecer reverencias completas, incluso a quienes eran más jóvenes que él. Demostraba una humildad excepcional al tratar a todos con la máxima reverencia.
Incluso los objetos utilizados por los Vaiṣṇavas son dignos de nuestro servicio
Una vez, mientras pūjyapāda Sāgara Mahārāja se encontraba en el maṭha de Purī, bajó de su bhajana-kuṭīra para ofrecer praṇāma a Ṭhākurajī. Al levantarse, su pie tocó accidentalmente una tela que había caído desde arriba, la vestimenta de un brahmacārī que se estaba secando en el primer piso. Mahārāja inmediatamente ofreció praṇāma a esa tela. Su sirviente preguntó: «Mahārāja, ¿por qué estás ofreciendo praṇāma a un trozo de tela?». Mahārāja respondió: «Por favor, fíjate en que, al igual que los Vaiṣṇavas son dignos de nuestro servicio, también lo son los objetos que utilizan los Vaiṣṇavas, como su ropa, calzado, platos y otros artículos. Debemos honrar con respeto y atención todo lo que utilizan los Vaiṣṇavas. Si alguien afirma servir a los Vaiṣṇavas pero descuida los objetos que ellos utilizan, no está sirviendo verdaderamente a los Vaiṣṇavas. Por eso ofrecí praṇāma a esta tela».
El sirviente siguió preguntando: «Pero, Mahārāja, esta tela pertenece a un devoto que es mucho más joven que usted».
Pūjyapāda Mahārāja respondió: «Mi Gurudeva me instruyó para que realizara nāma-saṅkīrtana y sirviera a los Vaiṣṇavas. Nunca dijo que sirviera solo a los Vaiṣṇavas mayores y descuidara a los más jóvenes. Además, ¿cómo podemos determinar quién es más joven y quién es mayor? Si piensas que la edad lo determina, entonces acuérdate de los cuatro Kumāras. Aunque parecen jóvenes, incluso los más grandes brahmarṣis les ofrecieron praṇāma. Aquellos que sirven a Viṣṇu son Vaiṣṇavas y siempre son dignos de nuestro servicio». A continuación, añadió: «Chāḓiyā vaiṣṇava-sevā, nistāra pāibo kebā —sin servicio a los Vaiṣṇavas, ¿es posible liberarse de este mundo?».
Pūjyapāda Mahārāja mantuvo este principio con una diligencia excepcional.
Fe firme en la protección de Kṛṣṇa
En el año 2015, durante el festival de Ratha-yātrā, pūjyapāda Sāgara Mahārāja se encontraba en Purī. En aquel momento, le subió la fiebre y sus asistentes lo llevaron al hospital. Cuando el médico examinó a pūjyapāda Mahārāja, su temperatura corporal era de 40 °C. El médico le dijo: «Por favor, salga y espere. Le escribiré la receta y le daré la medicación necesaria».
Cuando Mahārājajī salió, el médico se volvió hacia el asistente de Mahārājajī y le dijo: «Los sādhus dedican sus vidas a realizar bhajana a Bhagavān. Pero si a pesar de realizar bhajana siguen enfrentándose a tales sufrimientos, ¿por qué deberíamos dedicarnos al bhajana? ¿No es inútil? A pesar de practicar bhajana, los santos soportan muchas penurias, y nosotros, que no practicamos ningún bhajana, también nos enfrentamos a dificultades. ¿Qué diferencia hay? Ambos soportamos dificultades. ¿No nos hace eso a nosotros, que no nos tomamos la molestia de practicar bhajana, mejores que los santos, ya que el sufrimiento de ambos es el mismo?
El asistente no respondió. Salió con la receta y le pidió a pūjyapāda Mahārāja que regresara al maṭha. Por la gracia de su gurudeva, Mahārājajī comprendió, gracias a la intuición divina, lo que había dicho el médico. Le dijo humildemente al asistente: «Todo el mundo debe aceptar su prārabdha (reacción kármica que da fruto)». Incluso el Señor Brahmā dijo en sus oraciones: «Tat te ’nukampāṁ susamīkṣamāṇo bhuñjāna evātmakṛtaṁ vipākam – Oh Señor, aquellos que, con gran entusiasmo, perciben claramente Tu misericordia en todo momento son capaces de soportar con mentes imperturbables la felicidad y la angustia que les sobrevienen de acuerdo con su prārabdha-karma, considerándolo Tu misericordia» (Śrīmad-Bhāgavatam 10.14.8). pūjyapāda Mahārāja dijo: «He cometido muchas ofensas; por eso me está sucediendo esto. Soy incapaz de destruir mi prārabdha. ¿Quién en este mundo puede destruir completamente su prārabdha?».
Tras permanecer en silencio un rato, dijo: «Hay una persona que puede hacerlo. ¿Quién es? Aquel que se ha refugiado completamente a los pies de loto del guru y de los Vaiṣṇavas. Esa persona recibe la misericordia plena del guru, y únicamente tal individuo puede anular por completo su prārabdha. Pero yo no tengo esa capacidad porque no me he rendido plenamente a mi gurudeva, ni le he servido adecuadamente. ¿Quién me protegerá?».
Al decir esto, Mahārājajī comenzó a llorar a gritos, exclamando: «¡Hā Gurudeva! ¡Hā Prabhupāda! Por favor, protéjanme». Sus gritos sobresaltaron al médico, quien salió inmediatamente, pensando que tal vez Mahārājajī estuviera experimentando un malestar grave. Llevó a Mahārājajī de vuelta al interior y lo examinó de nuevo. Para su sorpresa, no había rastro de fiebre en el cuerpo de Mahārājajī. Estaba completamente sano.
«¿Qué ha pasado?», preguntó el médico.
Mahārājajī sonrió levemente y dijo: «Avaśya rakṣiben kṛṣṇa viśvāsa pālana (hay que creer firmemente en la protección de Kṛṣṇa y de Sus queridos devotos)», y salió de la consulta del médico.
Inspirado por las enseñanzas de Śrīman Mahāprabhu para recoger limosnas
Durante su estancia en el maṭha de Purī, pūjyapāda Mahārāja solía ir a diario a la casa de cierta persona en busca de bhikṣā, pero tan pronto como esa persona y su esposa veían a Mahārājajī, comenzaban a insultarlo. Sin embargo, Mahārājajī siempre les recitaba el mahā-mantra y un verso del Śrī Caitanya-bhāgavata. También recogía flores de jazmín de su jardín para hacer una guirnalda a Ṭhākurajī en el maṭha. Hizo esto a diario durante casi cuatro o cinco meses. Todos los días iba a su casa, aguantaba sus duras palabras y regresaba con las flores. Solía decir: «No importa si me hablan mal. Voy a su casa y recito kīrtana con las palabras de Mahāprabhu. Las escuchen o no, las palabras de Mahāprabhu sin duda surtirán efecto algún día. Y, por lo menos, las flores de su jardín se utilizan en el servicio a Ṭhākurajī».
Ciertamente, gracias a esto, se produjo gradualmente un cambio en sus corazones. Un día, la señora de aquella casa, con gran remordimiento, le dijo a Mahārājajī: «¡Bābā! Vienes aquí todos los días y te maltratamos. Por favor, perdónanos». Ese día, ella le dio voluntariamente bhikṣā a Mahārājajī y le dijo: «Por favor, ven cada semana a recibir bhikṣā de nosotros».
Fue gracias a su gran esfuerzo y a su infinita paciencia, que pūjyapāda Mahārājajī conectó a muchas personas con la línea de Śrīman Mahāprabhu.
Una vez, pūjyapāda Mahārājajī fue a una casa en particular para recibir bhikṣā y el propietario le ofreció 151 rupias. En aquella época, 151 rupias era una gran cantidad. Pero Mahārājajī devolvió esas 151 rupias a esa persona, diciendo: «No aceptaré este dinero hasta que escuches algún kṛṣṇa-kathā de mi parte». Esa persona no tenía ningún deseo de escuchar kathā, pero aun así escuchó a Mahārājajī narrar algo sobre Mahāprabhu y, a petición de Mahārājajī, cantó el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. Solo entonces Mahārājajī aceptó ese bhikṣā. De hecho, nunca aceptaba bhikṣā sin antes narrar algo de bhagavat-kathā. De esta manera, siguiendo el principio de decir a los demás que adoren a Kṛṣṇa, glorifiquen a Kṛṣṇa y canten el nombre de Kṛṣṇa (bhajo kṛṣṇa, kaho kṛṣṇa, laho kṛṣṇa-nāma), Mahārājajī, inspirado por los ideales de Mahāprabhu, predicó con el mismo espíritu que Nityānanda Prabhu y Haridāsa Ṭhākura cuando Śrīman Mahāprabhu los envió a predicar.
El Śāstra es la manifestación del Señor en la palabra
Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja solía decir que el śāstra es la vāṅmya mūrti (deidad en forma de palabras trascendentales) de Bhagavān. Por lo tanto, al igual que celebraba la aparición de Bhagavān con motivo de Janmāṣṭamī, Rāma Navamī, Nṛsiṁha Caturdaśī y demás, también organizaba una fiesta cada vez que publicaba una nueva escritura, porque ese día se manifestaba el vāṅmya avatāra de Bhagavān en forma de śāstra. Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja sentía una reverencia sin igual por el śāstra. Pūjyapāda Sāgara Mahārāja, siguiendo el ideal de su gurudeva, ofrecía diariamente praṇāma a cada una de las escrituras publicadas por su gurudeva, considerándolas el vāṅmya-vigraha de Bhagavān. Si encontraba una página rasgada, la pegaba él mismo con cinta adhesiva y la colocaba cuidadosamente en la estantería, para preservar el libro.
***
Una vez, durante el verano, Mahārāja estaba sentado en la terraza cantando harināma. En ese momento, un sevaka se le acercó y le dijo: «Mahārāja, por favor, suba al piso de arriba a cantar harināma. Allí hay un ventilador». Mahārāja respondió: «¿Cómo puede tener lugar el verdadero bhajana si uno busca comodidad y conveniencias corporales? ¿Qué ejemplo perfecto de bhajana nos ha demostrado nuestro guru-varga?
"tyaktvā tūṛṇam aśeṣa-maṇḍala-pati-śreṇīṁ sadā tucchavat
bhūtvā dīna-gaṇeśakau karuṇayā kaupīna-kanthāśritau
Śrī Ṣaḍ-gosvāmy-aṣṭakam (4)
[Adoro a los seis Gosvāmīs que abandonaron de inmediato la compañía de la aristocracia real, considerándola insignificante, y que, por compasión, vestían humildemente solo con taparrabos y mantas raídas.]
«Hoy en día, tenemos ventiladores, aire acondicionado y todo tipo de comodidades, y tenemos comida y bebida en abundancia. Pero a pesar de todas estas comodidades, ¿somos capaces de realizar un bhajana verdadero?»
***
Cuando pūjyapāda Bhaktivedānta Śrīdhara Mahārāja (anteriormente Śrī Rasānanda dāsa Brahmacārī) llegó por primera vez a Śrī Sārasvata Gauḍīya Āsana y al Purī Maṭha de la Misión, fue pūjyapāda Sāgara Mahārāja quien, satisfecho con su actitud de servicio, escribió una carta a su gurudeva, Śrīla Bhakti Śrīrūpa Siddhāntī Gosvāmī Mahārāja, recomendando a Rasānanda dāsa Brahmacārī para harināma y dīkṣā.
Toda la vida de pūjyapāda Sāgara Mahārāja fue una vida de humildad y entrega total. Se dedicó continuamente al servicio de Hari, Guru y los Vaiṣṇavas, siguiendo la enseñanza de Śrīman Mahāprabhu: tṛṇād api sunīcena, taror api sahiṣṇunā. A través de su conducta ejemplar, presentó un ideal de entrega completa a guru y a los Vaiṣṇavas para los devotos actuales y de las futuras generaciones. Que pūjyapāda Bhakti Rañjana Sāgara Mahārāja siempre nos conceda su mirada auspiciosa y misericordiosa. Esta es nuestra humilde oración a sus pies divinos.
Presentado por unas pocas personas
cautivadas por las cualidades de los Vaiṣṇavas
Traducido del Śrī Śrī Bhāgavata Patrikā,
Año-20 Número 5-12
Por el equipo de Rays of The Harmonist
Nuestro agradecimiento a
Śrī Śyāmānanda dāsa Brahmacārī por proporcionar el contenido
Traducción del inglés: Indirā dāsī
Corrección de pruebas: Ānjali dāsī
